Ir a un Yelloh! Village para sus hijos adolescentes, es la ocasión de hacer nuevos amigos. Son a la vez, vacaciones en familia, actividades deportivas supervisadas por nuestros animadores, veladas entre amigos. Los adolescentes querrán volver ya que es un equilibrio perfecto entre torneos deportivos, espectáculos, reencuentro con amigos año tras año y buenos momentos en familia. El verano, es momento de parar, de salir de la rutina y de cambiar las relaciones con sus hijos adolescentes. En el espacio del camping, tendrán momentos suyos, a la vez que pasan vacaciones en familia. Durante el día, podrán practicar deporte o actividades entre amigos y por la noche, podrán en algunos campings, ir a bailar y divertirse en las discotecas adaptadas a su edad.
¡No me cansaré de decirlo, este club es el paraíso! Nuestros padres duermen todavía en el cottage que hemos reservado para 2 semanas, mientras Lucas y yo preparamos el desayuno. Lucas se ha ido a buscar los cruasanes y el pan a la panadería y yo preparo la mesa en la terraza. Lo bueno de todo esto es que cada uno puede llevar su propio ritmo.
10 h: Voy a ver el programa para adolescentes a la oficina de animación y a coger un libro a la biblioteca.
El animador me dice que esta tarde hay un campeonato de voley-playa y mañana una jornada de piragüismo. También prepararemos el «show» del viernes, que me encanta. Allí estaré con Laura, una chica que conocí en el taller creativo. Haremos juntas una coreografía sobre nuestra canción preferida.
12 h: Mamá ha acabado su sesión de fitness y papá se viene con nosotros al bar de los piratas. Están preparando una fideuá a fuego lento, ¡y tiene una pinta buenísima! Decidimos comérnosla en la terraza para aprovechar al mismo tiempo el sol y la piscina.
13 h: Solo unos metros nos separan de la playa, ya que el camping está directamente en primera línea de playa. Nos hemos traído juegos y colchonetas para aprovechar al máximo la arena tan fina y tan suave de la playa. Papá y yo echamos un partido de voley-playa mientras mamá se pone a tomar el sol.
15 h: Papá y mamá disfrutan descansando en nuestra «isla pirata», con los pies sobre la arena, con un libro medio abierto sobre el sombrero de paja. Creo que la siesta está al caer. Yo me voy al torneo de voley-playa.
19 h: Después de una buena ducha, hemos ido a buscar unas pizzas que nos vamos a comer en la terraza de nuestro cottage antes de prepararnos para salir.
21:30 h: El tiempo se ha detenido en la piscina, todo el mundo contiene la respiración, el espectáculo de fuegos empieza, es algo realmente mágico, algo que deja a toda la familia con la boca abierta. Enseguida nos iremos a dormir, felices de saber que mañana nos espera otra superjornada.