A las puertas de Carcasona, disfrute de las magníficas vistas a las montañas y los viñedos
Respire hondo: ha llegado al Yelloh! Village Domaine d’Arnauteille, donde la naturaleza, los grandes espacios y el aire puro son los protagonistas. Aquí podrá admirar los magníficos paisajes de las Corbières, la Montaña Negra y los Pirineos desde un increíble parque acuático de decoración grecorromana o desde una zona verde de 115 hectáreas.
Excursiones a pie, en bicicleta de montaña o a caballo tras los pasos de los cátaros, visitas a la ciudadela de Carcasona, degustación de especialidades gastronómicas locales… ¡No parará durante sus vacaciones de camping en Aude!
El camping Domaine d’Arnauteille pone a su disposición todo lo necesario para vivir unas vacaciones inolvidables en familia: los cottages de gama alta, actividades y servicios in situ, un magnífico enclave natural y un parque acuático con toboganes.
En el camping Domaine d’Arnauteille encontrará un espacio de baño con 5 piscinas, una de ellas cubierta, un río a contracorriente, toboganes acuáticos, baños de burbujas y una zona de baño infantil. Disfrute de este marco único con decoración grecorromana durante sus vacaciones de relax.
Las delicias de los niños, el camping Domaine d’Arnauteille ofrece a los niños clubes de animación con actividades para todos los gustos que harán sus delicias. Juegos al aire libre, retos deportivos, actividades manuales, excursiones en plena naturaleza, espectáculos para niños...
El Yelloh! Village Domaine d'Arnauteille ofrece mil y una actividades para que viva unas vacaciones memorables: deportivas o tranquilas, activas o relajadas, en un ambiente agradable, para todas las edades y gustos.
Todo el equipo del camping Domaine d’Arnauteille estará a su disposición para que desconecte por completo. Los numerosos servicios in situ contribuirán a unas vacaciones de calidad bajo el sol de Aude.
Elegir el Yelloh! Village Domaine d’Arnauteille es ir tras los pasos de los cátaros, pasear por los paisajes de Aude o disfrutar de la gastronomía y del buen vivir de la región. ¿A qué espera?
